Arriba los anos , esto es un asalto.
El amor también dispara.
Y a veces lo hace con más precisión que cualquier arma de fuego.
Esta pieza juega con el absurdo de esa mezcla: la violencia que se viste de afecto, el corazón que encierra el caos.
Una figura armada, ratón y verdugo al mismo tiempo, dentro de un ícono que debería representar ternura.
La ironía está en el gesto: el amor como asalto, el deseo como delito.
El título se dobla entre broma y sentencia.
"Arriba los anos" rompe lo serio, pero también la amenaza... o el placer.
“Esto es un asalto” podría ser una declaración amorosa, o una advertencia.
¿quien sabe amar estando en guerra, sinedo juez?
Porque en el fondo —y lo sabemos—, amar y destruir siempre suenan con la misma intencidad.
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