El terror de la sierra



En mi afán de coleccionar afiches de guerra, coincidí con uno que mostraba a un soldado alemán. No recuerdo qué decía, porque no sé alemán, pero mostraba un soldado muy ario, muy nazi. Me gustó y pensé en nuestras fuerzas del orden en México, a su estilo y a su historia macabra.

Alguna vez escuché una historia de un tipo con el que trabajaba en los días post universidad. Él había cometido un crimen y se enlistó en el ejército para “esconderse”. Quitado de la pena, me lo contó. Estaba en alguno de los batallones de infantería del estado. Me decía que por ahí había fosas que los mismos soldados habian hecho, ahi habia personas que tenían años bajo tierra, y que chance hasta había desaparecidos de la guerra sucia de los 60s,70s y hasta de los 80s. Me imagine la cantidas de gente que desaparecio bajo las manos de los soldados , en las bases militares , sus batallones ... 

 El wey se salió después de un tiempo y terminó en donde yo trabajaba.

 Siempre lo supe: los soldados son un ser bien triste, o al menos como lo veo yo, que procuro “libertad”.

Me gusta esa temática militar por alguna extraña razón, quiza es mi gusto por la historia , simepre hay militares de por medio: las armas, los vehículos, la disciplina, los uniformes. Se me sale mi parte más de “hombre macho cabron ”, de armas y chingadazos. El juego de la guerra que, como civil, desconozco y no queiro conocer , me quedo en la fantasia de los instrumentos del poder., saber con que calibre algun dia me pueden fusilar no esta de mas.

Recuerdo una expo en el ex convento del Carmen. Era muy morro, pero vi una obra que hablaba de soldados de Guerrero y sus atrocidades. Algo en mi mente manchaba esa idea: son malos por ordenanza de alguien más, perros amaestrados para seguir órdenes, y que, lastimosamente, muchas veces hacen cosas bajo la influencia de no tener libre albedrío. 

Viva nuestro ejército nacional... hahah.

La colusión de los grandes mandos con lo más oscuro es tenebrosa. Además, yo no sé de esas cosas. Solo sé lo que me han contado y lo que se ve en las calles. Antes no veía soldados en las calles; hoy es muy común y me dicta que las cosas no estan nada bien.

Alguna vez, yendo a Autlán a una exposición colectiva en la que participaba, nos paró un retén militar. Indicaron que bajaran los hombres. Al principio dudé, porque no sabía si era el tipo de hombre que ellos mencionaban, eramos más artistas que hombres en ese momento.

Eran imponentes; sus armas medían más que ellos. Era muy chistoso verlos, tenian miedo. Revisaron la van en la que íbamos. Solo encontraron arte. Nos dejaron ir.

Cruzamos un puente y llegamos al pueblo: estaba lleno, repleto de soldados vestidos de verde, hacia mucho calor . Nuestro hotel lleno de azules, policia federal.

Un día antes habían tratado de capturar a un capo de la droga. Era bastante incómodo verlos. La situación dictaba una inseguridad total. Yo hasta me sentía malo por estar ahí. En cualquier momento podían descubrir que era un pendejo y condenarme a ello, no pudieron  fumar porro en la calle , nos esocnidmos en el hotel para beber algo.

El terror de la sierra va de las atrocidades “ocultas” de esos elementos dirigidos por una fuerza de poder que, a su conveniencia o bajo el pretexto de la “seguridad nacional”, velan por sus propios intereses. La lucha armada de la guerrilla del sur, el Batallón 27, los generales, los presidentes, los dirigentes populares...

Presentado como un cartel, sembrando la duda de qué fue lo que realmente pasó con ese batallón, en esa zona y con esa gente.

La película ya se filmó, no esta en Netflix.
Busca información en internet.
Si buscas lo suficiente, la encontrarás.
No está tan chida…
Muchos muertos.





 

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