Los rezos

Los rezos parten de una premisa muy personal: mi pasado como católico.

Hoy soy ex católico. Me desbauticé vertiendo sangre de cabra en mi frente y recitando algunos rezos del Libro de Enoc. Desde ese día sentí una extraña libertad en el cuerpo, como si me hubieran aflojado la mente y la uretra. No me hice más sabio, pero sí un poco menos idiota, sigo sinedo un pendejo.

 

Y aunque la mofa y la mentira acompañan el gesto, no puedo desatarme del lazo que me adoctrinó en mis años más prístinos.

La Iglesia y la religión católica siempre estuvieron ahí, fue  por decisión de mis padres,porque mis padres no tenían tiempo de educarme y delegaron los “valores correctos” a los representantes de Dios.

En la escuela todo se solucionaba orando, pidiéndole a Dios, siendo un pinche sumiso y acatando lo que decían los que se autoproclamaban “la voz de Dios en la Tierra”.

Esas figuras vestidas con sotanas negras, rostros duros y manos viejas eran una constante. Personajes siniestros atados al celibato.

 Fui educado por monjas, me acostumbré a su hábito y cuando las pude ver sin él, ¡puta!, qué horror. Necesitaban un buen estilista. Trasquiladas y despojadas de la vanidad. Había una que otra que sí estaba “chida”.

 

Desde niño pensaba: son humanos. Y los humanos tienden a la lujuria. Si ,un niño ya pensaba eso, no paraban de repetir eso, que el deseo era malo y ese tal deseo estaba lleno de conotaciones sexuales, lujuriosas. En las clases de religión , los mandamientos lo decían. El sexto dice que “no cometerás actos impuros”. ¿Qué vergas es un acto impuro? El noveno dicta que “no consentirás pensamientos ni deseos impuros”. Justo eso nos decían: la impureza está en eso, en el sexo, en el deseo, en la pilinga y la concha.

 

Desde morros  aterrados de los placeres que Dios nos otorgó. Por más grande que sea la fe, el cuerpo siempre busca placer. Era divertido imaginarlos en situaciones fuera de sus límites como hijos de Dios.

Confesarme me parecía un acto grotesco. Contarle mis pecados a un viejo meado de más de sesenta años me daba asco. Inventaba tonterías para salir de la obligación. ¿Qué pecados puede cometer un niño de ocho o diez años que no sean solo curiosidad e inocencia?

 

Decía que veía televisión a altas horas de la madrugada: Mtv,South Park, VH1, Pollo Robot y, de vez en cuando, The Film Zone o Golden y su programación erótica. Eso jamás lo dije porque… Me preguntaba si el cura sufriría una erección al oír mi “pecado” televisivo, jajaja.

 

Inconcebible que un hombre viejo, de sotana negra, con pantalones Dockers debajo del hábito y una moral aún más sucia que sus manos conociera mis planes de niño. Él era un adulto, jaja.

Ese fue mi único acercamiento con la figura "masculina", eran medio amanerados ,pero es entedible todo eso bajo la represion del ser en la escuela católica. Siempre me dieron desconfianza esos hijos de perra. Te miraban como presas. Alguna vez terminé en el seminario de los Legionarios de Cristo y los mismos seminaristas tenían esa mirada, de pequeños bastardos intentando ser un monstruo come-niños. Después supe que esa Legión la comandaba un puto enfermo viola-niños. No me sorprendió.


Por fortuna nunca me violo o intento algo asi un sacerdote conmigo , quiza por que desde que naci el diablo me adopto y sugiero una vibra de repelente o por que estaba gordo y no se les antojaba jajaj. 

Y pensé: los hombres guardan secretos, pero no los saben usar. Las mujeres los transforman en historias, imperios ,enseñanzas , les mama el chisme. Siempre quise confesarme con una monja, pero el machismo del catolicismo lo impide: prefieren ser “esposas de Cristo” que otorgar el sacramento al progimo. Vaya cabrón, tiene un chingo de viejas. Árabe tenía que ser, al final de cuentas, ¡viva cristo rey!

“Los rezos” nacen de esa incoherencia: la figura de quien emite, acepta y valida las plegarias. Dios no necesita nuestras oraciones; es un tipo hedonista que solo escucha su nombre. Es cruel por naturaleza, igual que muchos de sus representantes. No todos, claro. Conocí siervos de Dios que aceptaban su humanidad, inteligentes, honestos… los menos,ya se.

 Los verdaderos hijos de perra , "los ungidos" por Dios, esos que dicen arder con llama bendita, pretenden controlar la moral mientras dejan la ética hecha cenizas.

 

Aún repito en mi cabeza los rezos que no logro borrar, como un eco que no se apaga. Supongo que por algo siguen ahí. Cuando la extrema derecha y el Yunque impulsen y gobiernen México, tal vez mi salvación será recordar el Ángelus a las 12, el Credo, el Padre Nuestro, uno que otro salmo poderoso. Para no acabar en un campo de exterminio… jajaja


 

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